Los últimos presidentes que ha tenido Panamá han optado por ordenar la construcción de garitas de seguridad en sus respectivas residencias.
Ernesto Pérez Balladares hizo la propia en su casa en Altos del Golf; luego Mireya Moscoso lo imitó en la residencia en Carrasquilla y el presidente electo Martín Torrijos no se ha quedado atrás, ya levantó la suya en su hogar, en las áreas revertidas.
Ahora no sólo el Palacio de las Garzas guarda estrictas medidas de seguridad para su inquilino, sino sus casas son custodiadas por miembros del Servicio de Protección Institucional (SPI).
El jefe del SPI, Alejandro Garuz, explicó que la presidenta Mireya Moscoso ordenó la construcción de la garita para proteger a los centinelas que vigilan su residencia día y noche.
De no existir esa instalación, la seguridad estaría expuesta a la lluvia, expresó Garuz, quien aclaró que la garita fue construida con pecunio propio de la presidenta y anunció que la misma no será demolida luego que Moscoso concluya su mandato.
Reiteró que el principal objetivo de la garita es proteger del mal tiempo a los escoltas que vigilan día y noche la residencia del presidente.
El presidente electo, Martín Torrijos también mandó a construir una garita en su residencia ubicada en Altos de Quarry.
Faltando un mes para su toma de posesión, Torrijos ya posee fuera de la garita cerca de 10 escoltas que vigilan celosamente todo movimiento sospechoso a su residencia.
Mientras, el expresidente Guillermo Endara, a pesar de no haber emulado nunca dicha práctica, considera que la construcción de garitas no tiene nada de malo, siempre y cuando los fondos para la edificación de la misma no sean del erario público.
Indicó que todo presidente de la República, tiene derecho a ser protegido ante la posibilidad de un atentado.
Resaltó que dicha estructura contribuye a salvaguardar la vida de un presidente si alguien quiere "palomearlo" (asesinarlo).
El exmandatario indicó que la seguridad de un presidente es importante, porque como tal se ha pisado callos y siempre hay enemigos.
Añadió que todo presidente tiene ciertos privilegios cuando concluye su mandato como una placa especial, un pasaporte de diplomático y ocho escoltas del Servicio de Protección Institucional (SPI) a su disposición.¿Porqué la "moda" de construir garita en las residencias de los presidentes?
El exasesor presidencial, Miguel Antonio Bernal, calificó como una distorsión de los que dirigen el SPI ordenar la construcción de garitas frente a las residencias de los presidentes de la República.
Sostuvo que la mismas reflejan la vanidad y la desconfianza del mandatario a sus compatriotas.
Recordó que previó a los mandatarios de la década del noventa, la tendencia era colocar policías muertos (relieve de cemento en los pavimentos o calles para disminuir la velocidad de los vehículos) y al final se llegó abusar de éstos.
El general retirado Rubén Darío Paredes, discrepó de Bernal, aduciendo que la finalidad de las garitas es simplemente brindar seguridad.
Resaltó que es importante que el hogar que alberga la primera magistratura, los custodios tengan un puesto donde protegerse del mal tiempo.
Además sostuvo que esta especie de retén contribuye para conocer quiénes son y qué buscan las personas que se dirigen a la residencia.
Paredes sostuvo que es valedero ubicar garitas para que los escoltas no dejen sus puestos por la lluvia.