En las calles de Panamá se ha vuelto normal la presencia de cadáveres putrefactos de animales.
Hay quienes obligadamente y por la inoperancia de las autoridades de recoger el animal muerto, deben convivir por varios días con la invasión de los olores nauseabundos que emanan del mismo.
La gente no aguanta más, quiere vivir en un ambiente sano y libre de enfermedades.
Por ejemplo, en el distrito de San Miguelito se reportan más de 50 mil perros en soltura, sin embargo, un gran porcentaje ha sido abandonado por sus dueños, lo que los obliga a sobrevivir en las calles, sufrir maltratos y hasta morir como resultado de enfermedades o de un atropello.
Pero, ante la escena desagradable de un animal muerto en una vereda, acera o en la esquina de los barrios: ¿quién se hace responsable de recogerlo?
El Dr. Ariel Prado, subdirector regional de Salud, dijo claramente que esto recae directamente en los municipios, porque de acuerdo al Código Administrativo, ellos recolectan la basura, tanto orgánica y hasta animales muertos.
Determinó que si la recolectora no cumpliese con ese oficio y la exposición en el ambiente del cadáver del animal representara un peligro sanitario para la salud de los pobladores, ellos [Salud] están obligados a presionar a que se rectifiquen las alteraciones. DIMAUD y REVISALUD
Sobre el tema, los representantes de la Dirección de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD) de la Alcaldía de Panamá, y la empresa Recicladora Vida y Salud San Miguel S.A. del distrito de San Miguelito (REVISALUD) coincidieron en que sí cumplen con esta función.
Jorge Sáenz, director de la DIMAUD, manifestó que toda esta labor la realizan con el fin de mantener el ornato.
Por otra parte, el Ing. Jorge Cárdenas, jefe de REVISALUD, explicó que entre uno a dos caninos muertos diarios retiran principalmente de lotes baldíos, quebradas, ríos y de las calles principales.