Nuestro título pareciera contradictorio, pero sólo tiene que escuchar a sus dirigentes decir a voz en cuello, ganamos con el 47% de los votos; eso quiere decir que de cada dos panameños, uno votó a favor de Martín Torrijos, obtuvimos 41 legisladores somos mayoría en la Asamblea Legislativa, tenemos 48 alcaldes somos mayoría absoluta y con los Representantes de Corregimiento, también logramos la mayoría, entonces no necesitamos a nadie para gobernar.
Amparados en esa mayoría obtenida en las pasadas elecciones, pretenden gobernar sin consultar y la muestra está en las Reformas a la Constitución, con las cuales buscan cerrarle al pueblo panameño, toda oportunidad para protestar contras las leyes dacronianas, que traen en el bolsillo como son: Reformas a la Caja de Seguro Social, la Ampliación del Canal y el TLC, etc.
Si eso es lo que nos viene, Panamá necesita de sus mejores hombres para hacerles ver a los futuros gobernantes, que dejen sus condiciones egoístas, personales y partidistas, para dedicarse a actuar como verdaderos panameños.
Panamá vive desde hace 15 años en democracia, incipiente, pero democracia; por lo tanto debemos recordarle al futuro gobierno que la democracia exige un balance, un equilibrio, que se debe gobernar sin vejar, que bajo el pretexto de la seguridad pública, no se debe saciar rencores personales, hacerlo sería crear un desbalance en nuestra democracia y hasta ponerla en peligro; cosa que todo buen panameño no quiere.
Esas voces de los asesores de la Patria Nueva, que dicen "los presidentes no preguntan, mandan", son los que quieren gobernar a patadas, son esos que quieren gobernar quitándole el pan de la boca a los que no están a su favor, son esos que quieren gobernar llevando a la cárcel a sus adversarios, son esos que quieren gobernar para amasar fortunas y serán esos mismos quienes van a cosechar odios y rencores y como está escrito, "con la vara que midas, serás medido y una cuarta más".
Para el futuro gobierno le recordamos: ganar a veces es no ganar nada, a veces quien gana pierde, a veces quien pierde, gana. Llegar al poder dando trompones como lo están haciendo, ya no es ganar; es perder, decir en voz baja que perseguirán a quienes los hemos adversado, es perder, y la historia está llena de casos donde el perseguidor, pierde a manos de su perseguido.
Señores del futuro gobierno: Recuerden que ganar en política, es unir, sumar, convencer, conciliar, hacer de la causa del ganador, una causa de todos, no se puede gobernar con la soberbia de los ganadores. Recuerden señores del futuro gobierno, que los ganadores de hoy, si van por mal camino serán los perdedores de mañana, por eso insistimos, a veces quien gana, pierde.