Sacar a las personas de la drogadicción no es tarea fácil, y eso lo sabe muy bien la hermana Sor Inés Jara Jara, de la orden de las Hermanas de San Vicente de Paúl, quien no descansa en ayudar a las personas con problemas de drogas, abandonadas en las calles para protegerlos de los peligros de la calle.
Y es que para la hermana Jara Jara, las personas perciben a los que consumen droga, como desechos de la sociedad y por tanto, no les interesa ayudarlos a salir de su problema.
De acuerdo con la religiosa católica, los jóvenes con problemas de drogas y alcoholismo, son los hijos predilectos del Corazón de Dios, de allí que ella asegura no descansará hasta que estas personas puedan regresar a la sociedad, convertidos en hombres saludables y se conviertan en un orgullo para ellos mismos y de sus familiares.
Para Sor Inés, los 363 jóvenes que ya han pasado por su centro de tratamientos para adictos a las drogas, son mejor ejemplo, que con la ayuda de Dios, todo es posible, "dejar atrás una vida de pecado y alejado de Dios para ser un hijo predilecto ante los ojos de Nuestro Señor Jesucristo".
La religiosa comentó que los 363 jóvenes que han logrado superar los problemas de adicción, hoy por hoy, trabajan en la Autoridad del Canal de Panamá, la Zona Libre de Colón, el Municipio de Colón, el Centro de Acopio de Combustible, antigua Refinería Panamá, los puertos marítimos entre otras entidades.
Explica la religiosa, que una vez que llegan estas personas a su centro de rehabilitación, reciben mucho amor, un plato de comida caliente, ropa limpia, y un lugar donde comer y empezar a rehabilitarse.
El Centro Hogar de los Redimidos en la Medalla Milagrosa (REMEMI) tiene en la actualidad a unos 23 jóvenes en proceso de rehabilitación.
En este centro indica la hermana Jara Jara, los jóvenes acuden todos los días a la misa, luego regresan al hogar a ayudar a otras personas que tienen los mismos problemas, le ofrecen alimentos, los bañan, le brindan ropa limpia, a unos 60 personas que no tienen hogar en la calle.
Adicionalmente a esta labor social, estos jóvenes reciben atención médica, servicios de psicología, psiquiatría, terapia grupal, entre otras acciones tendientes a reforzar su autoestima como persona.