Panamá tiene una riqueza forestal envidiable. Uno de los proyectos que actualmente se llEva, Crítica en Línea a cabo para conservar nuestros preciados recursos naturales, es el Plan Integral de Consolidación del Corredor Biológico Serranía del Bagre.
El corredor biológico es una zona, que debido a sus características ambientales, favorece el movimiento de especies de vida silvestre y el intercambio genético de poblaciones, conservando de esta manera la diversidad biológica de dos o más áreas definidas.
Este proyecto comprende la Reserva Natural de Punta Patiño, reserva más grande de Panamá, la Reserva Forestal de Chepigana, el Parque Natural Darién con más de 500 mil hectáreas y la comarca Emberá Wounan.
Raúl Fletcher, coordinador del proyecto, advierte que la importancia de los corredores biológicos radica en que son zonas que conectan otras áreas que tienen recursos naturales importantes y por ende una muy valiosa diversidad biológica, conserva las cabeceras de los ríos que nacen allí y que son importantes para el abastecimiento de agua para las presentes y futuras generaciones.
“La infraestructura física, geográfica y natural que tienen estas áreas silvestres protegidas, no las hay en otros países, por lo que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), conseguimos financiamiento de la Organización Internacional de Maderas Tropicales”, agregó.
Fletcher resalta que en este proyecto no sólo están involucrados la ANAM y ANCON, sino también la sociedad civil, compuesta por indígenas de la etnia Emberá Wounaan, darienitas y los colonos interioranos que han emigrado al Darién, específicamente al distrito de Chepigana.
Dentro de este proyecto se contempla la creación de un plan de manejo en el que los darsenitas puedan usar el recurso natural de su selva para satisfacer sus necesidades básicas y es manejado por el Comité Técnico Consultivo, que involucra a todos los actores.
Fletcher manifestó que la idea es unir fuerzas para resolver los principales problemas sociales y económicos de esta provincia, sirviendo como facilitadores.
“Buscamos que se solucionen los problemas con el agua y la tala indiscriminada, para que los darienitas puedan utilizar sus recursos a largo plazo enfatizando el desarrollo sostenible”, destacó.
Una de las agrupaciones que participan de este proyecto es la Asociación de Comunidades Agroforestales de Darién (ACAFOD), que abarca cinco organizaciones que cubren el 90 % del distrito de Chepigana y que le piden a la ANAM ser los administradores de esta riqueza forestal.