El boxeo es uno de los deportes que más exigencia física requiere, pero para Carlos Sánchez, un infante de apenas 11 años, esta profesión es la que lo apasiona, a pesar de conocer que el futuro no es muy prometedor.
Entrenando en el gimnasio de Barraza, Crítica encontró a Carlitos, quien asegura que en un futuro no muy lejano tendrá la oportunidad de calzarse los guantes y subir a un entarimado a enfrentar a un rival.
Mezclando sus estudios primarios con el boxeo, el pequeño habló y dijo que le gusta el box porque no es como el fútbol, béisbol y otros deportes. Asegura que es más interesante.
Un poco tímido al hablar, de contextura delgada, pero con el sueño de ser un boxeador y llegar a lo más alto en este deporte, Carlos manifiesta que se muere por entrenar y estar a diario en el gimnasio, aunque solamente entrena los fines de semana por los compromisos en su escuelita.
"Mis padres saben y me apoya, siempre me aconsejan que no haga nada malo, que si me gusta el boxeo ellos estarán allí conmigo siempre", dijo el infante.
Entrenando en el gimnasio Máster Gómez de Barraza con su tio "Culi", Carlitos explicó que le gustaría representar a Panamá en un campeonato de boxeo amater.
"Mi sueño siempre ha sido el boxeo y voy a luchar para convertirme en un boxeador y luego llegar a ser campeón del mundo", dijo.
Agregó que en su escuela muy pocos saben que él entrena boxeo.
SU IDOLO
Carlos tiene el mejor de los ejemplos que puede tener un boxeador a los 11 años, y es que siendo uno de los seguidores de Roberto "La Araña" Vásquez, quiere llegar a ser como él.
"La Araña" es fuerte, tiene buena pegada, defensiva y ofensiva y es muy disciplinado y por eso me gusta su forma de boxear", dijo, al tiempo que manifestó que la pelea con Beibis Mendoza lo puso como uno de los mejores boxeadores en las 108 libras.
Aunque Carlitos apenas empieza a conocer el difícil mundo del boxeo, quiere y sueña con llegar a ser incluso mejor que "La Araña" Vásquez.
¡Suerte
Carlitos!