Dos perros y algunas gallinas de la Avenida Quinta de Antón se convirtieron en víctimas de las abejas africanizadas, que de manera inesperada se introdujeron en la residencia de una dama antonera, atemorizando a los que allí se encontraban y que tuvieron que evacuar el área para evitar ser asesinados como los inocentes animales que ya habían sacrificado.
Según informes de algunos vecinos, el hecho se registró el pasado viernes.