Las fuerzas estadounidenses continúan pasando un mal trago en Afganistán, al hallar el cuerpo del último de sus soldados desaparecidos en el este del país, en una operación que ya se saldó con 19 muertos, y constatar la evasión de cuatro presos de una cárcel al norte de Kabul.
Al cabo de dos semanas de intensas búsquedas, el ejército estadounidense afirmó haber encontrado el cuerpo del tercer miembro de las fuerzas especiales desaparecido el 28 de junio en un ataque rebelde en las montañas de la oriental provincia de Kunar, al que solamente sobrevivió uno de los cuatro integrantes de esa brigada.
Si contamos los dieciséis pasajeros del helicóptero de rescate derribado por un disparo de los rebeldes, perdieron la vida 19 soldados y miembros de las fuerzas especiales norteamericanas en esa ofensiva, la más mortífera para el ejército estadounidense desde su llegada al país a finales de 2001.
Tres miembros del equipo, desaparecido en una región remota y de difícil acceso, murieron "en combates con el enemigo", según el ejército estadounidense.
También, por primera vez desde fines del 2001, se escaparon cuatro prisioneros árabes de una cárcel de Bagram, su principal base militar, al norte de Kabul.
Se trata de Abdulá Hashimi, Mehmood Ahmed Mohamed, Mehmood Alfathani y Mohamed Hasán, oriundos de Siria, Kuwait, Arabia y Libia respectivamemte.