El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, defendió en Madrid la imparcialidad de la ley de reinserción de miembros de grupos paramilitares y guerrilleros y afirmó que "nada justifica el delito político armado".
En una intervención ante empresarios en el Foro Nueva Economía en el marco de la visita de Estado que realiza a España, Uribe mantuvo un enfrentamiento dialéctico con representantes de Amnistía Internacional (AI) acerca de la imparcialidad de esa controvertida ley, que aprobó hace casi un mes el Parlamento colombiano.
"El viejo concepto en que el guerrillero era delincuente político y el paramilitar delincuente ordinario está superado" por la regla democrática, y "en una democracia plenamente garantista no debería haber delito político", afirmó.
Mostró su confianza en que esta ley sea "un paso importante", con el factor añadido de que llega cuando ya hay 13.000 desmovilizados, y abogó por "empezar una reflexión sobre las aspiraciones" del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y no caer en el error de perdonar todo a la guerrilla.