Residentes del Golfo de México limpiaban los escombros dejados por el huracán Dennis, que azotó el sureste de Estados Unidos luego de una travesía mortal por el Caribe en donde dejó por lo menos 22 muertos.
Dennis entró a Estados Unidos por Florida como un potente huracán categoría 3, dejando cientos de miles de personas sin electricidad.
Pero como su fuerza estaba bastante concentrada y se movía rápido, provocó menos daños de los que se esperaban en EE.UU.