Las autoridades costarricenses informaron sobre la desarticulación de una banda de narcotraficantes que enviaba cocaína a Europa, y la incautación de 360 kilos de la droga.
El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Jorge Rojas, indicó que la banda estaba integrada por dos costarricenses y un colombiano, aunque todavía faltan por aprehender a otras dos personas.
El grupo operaba a través de una empresa fantasma llamada Gaseosas Naturales, que exportaba pulpa de frutas tropicales a Europa, pero dentro de los contenedores introducían la cocaína, dijo Rojas.
La banda estaba integrada por los costarricenses identificados como Carlos Quirós, de 46 años, y dueño de la compañía, y Marco Cordero, un profesor de economía en la estatal Universidad de Costa Rica, de 52 años.
Además participaba un colombiano llamado Salomón López, de 29 años, quien se encontraba de manera ilegal en el país, y era el supuesto contacto entre los ticos y narcotraficantes de Colombia.