Luego de una lucha de varios años, en el 2002 finalmente se logró desalojar la conocida Renta 5, se decía que se iba a demoler y allí se edificaría otro edificio, tal vez algún "Salomón". Sin embargo, hoy día el vetusto edificio sigue en pie como si se tratara de una cueva embrujada.
Rodeado de alambre ciclón, en este inmueble ya nadie vive, pero aún así causa intranquilidad para los que viven y transitan a sus alrededores pues es foco de enfermedades, más ahora con la llegada de las lluvias. Sin contar los malandros que pueden ocultarse allí durante las solitarias noches.
El edificio en cuestión es propiedad de la Caja de Seguro Social y presenta serios daños estructurales por lo que urge su pronta demolición. Sin embargo, según los moradores cercanos al lugar, la Caja del Seguro Social no ha movido un dedo por demoler el edificio.
Por su parte, la Alcaldía de Panamá mostró su interés en que la Caja proceda a demoler el lugar, incluso pidió el traspaso del inmueble para ellos demolerlo y disponer del lote de terreno.
En una nota enviada por el Municipio al director general de la Caja de Seguro Social, Rolando Villalaz detalla la importancia de la demolición de la conocida Renta 5 que hoy día aún es utlizada como vertedero de basura y cueva de piedreros.
"Posterior al desalojo, la alcaldía ha procedido a efectuar acciones de limpieza del área en diversas ocasiones, trabajo que se ve infructuoso si el área sigue utilizándose como vertedero por personas inescrupulosas", explica la misiva.
El edificio Renta Cinco fue construido en 1944 y fue condenado en marzo de 1993 por el Cuerpo de Bomberos.
Unas 261 familias habitaban originalmente el edificio.