Cinco personas murieron y dos personas heridas dejaron las lluvias con fuertes vientos registradas ayer en la provincia de Colón y Panamá Oeste.
En Colón, murieron los ocupantes de una vivienda, ubicada en la barriada de Villa Luzmila, en el corregimiento de Cristóbal, cuando un deslizamiento de tierra sepultó parte de la estructura.
La familia Sánchez quedó enterrada por el lodo que cubrió los cuerpos de dos niñas, la mamá de una de ellas, y tía de la otra, además de un cuñado, mientras que la quebrada arrastró a un tercer niño.
Fallecieron: Edith Sánchez, de 25 años; Velkis Sánchez, de 6; Elda Sánchez, de 2; Hugo Sánchez, de 4; y Manuel Eliécer Abrego, de 23.
El primero en salir fue Abrego, quien visitaba a la familia, y fue trasladado de urgencia al Hospital Manuel Amador Guerrero pero falleció minutos después, mientras que el abuelo Juan Jiménez, de 53 años que también estaba en la casa se mantiene con vida.
La humilde vivienda estaba ubicada cerca de una pendiente en la montaña que da a una quebrada. El pequeño de 4 años, hijo también de Edith, fue encontrado muerto horas más tarde en la orilla de la quebrada.
El director Nacional de Socorrismo, Jorge Alemán, informó que más de 300 viviendas, con mil 700 personas, fueron afectadas por las inundaciones en Sabanitas, Don Bosco, San Mateo, la Tablita, Nuevo Colón, Nuevo México; en el corregimiento de Cativá, Villa Guadalupe, Villa Luzmila, San Pedro, además del puente de Río Alejandro.
La vía Transístmica se inundó pero el agua bajó con rapidez, además de Santa Rita Arriba y se reportó que en las costas los ríos estaban en su máximo nivel.
LA CHORRERA
Un niño golpeado, techos afectados por la caída de árboles y por voladuras, así como daños a un vehículo del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales y una mujer embarazada con amenazas de aborto, fue el resultado de los vientos huracanados.
El fenómeno empezó a sentirse en Guadalupe, La Chorrera, a las 10:30 a.m. de ayer, y duró de 5 a 10 minutos.