Al menos un agente y ocho presos resultaron heridos cuando la policía de Río de Janeiro sofocó con gases lacrimógenos un motín en una cárcel del centro de la ciudad, informaron las autoridades.
Las víctimas fueron ingresados en un hospital con heridas producidas por esquirlas de vidrio y otros objetos contundentes, pero no revisten gravedad.
El amotinamiento se produjo en uno de los pabellones del gigantesco complejo de presidios de la calle Frei Caneca, que alberga a unos 1.300 reclusos, horas después de que el sindicato de guardias penitenciarios comenzó una huelga indefinida para presionar en favor de aumentos salariales del orden del 70 por ciento.
Según el director del Sindicato de los Servidores del Sistema Penitenciario del Estado de Río de Janeiro, Alcy Coutinho, la vigilancia en el complejo Frei Caneca recaía en solo 12 agentes.
"Es poca gente para tanto preso. Nuestro riesgo de muerte es grande. Necesitamos mejores condiciones de trabajo", dijo. Con la huelga, la Policía Militar emplazó en las cárceles unidades de su Batallón de Operaciones Especiales, que asumirán temporalmente las funciones de los carceleros.
El fin de semana pasado, 30 presos murieron durante una rebelión que duró tres días en la Casa de Custodia de Benfica, norte de Río de Janeiro.