En un acto lleno de emotividad, una veintena de jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos los líderes de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Bélgica, Holanda, Australia, Nueva Zelanda y, por primera vez, Alemania y Rusia, acompañaron al presidente galo, Jacques Chirac, en los actos en Caen y en Arromanches, Francia, una de las playas del litoral normando donde el 6 de junio de 1944 tuvo lugar la mayor operación anfibia de la historia.
"La paz sólo puede resultar de hombres y mujeres vigilantes, activos, fuertes y valientes, dispuestos, en caso necesario, a sacrificar sus vidas", afirmó el presidente norteamericano George W. Bush, en referencia a la invasión aliada de 1944.
Tras recordar que Francia y EU "han combatido juntos en dos guerras mundiales", Bush afirmó que "hoy los Ejércitos de nuestros dos países están desplegados en todo el mundo para defender la libertad de todos los que necesitan nuestra ayuda".
Entre los 20,000 invitados, unos 800 supervivientes del desembarco aliado, la operación "Overlord", asistieron a las ceremonias conmemorativas, donde hubo lanzamiento de paracaidistas y un desembarco simbólico en las playas.
Cerca de 99 veteranos de Estados Unidos fueron condecorados por Chirac con la Legión de Honor.
Impresionantes medidas de seguridad fueron desplegadas para evitar atentados terroristas.