El mes de junio en Panamá es dedicado a conservar la naturaleza tal y cual nos la regaló Dios. Pero la mano del hombre, en cierto modo apoyados por las autoridades han contribuido, y continúan adelantando el proceso de extinción de flora y fauna en cada una de nuestras provincias.
La espantosa destrucción de selvas y bosques no sólo se constituye en una tragedia sentimental, porque se estén exterminando curiosas y atractivas especies vegetales y animales de nuestro país, sino que en realidad equivale a la irresponsable destrucción de valiosísimo e irrecuperable medio ambiente.
La foto que ilustra esta nota curiosa de hoy es el Tucán Ramphastos toco; aún se le puede ver en los montes y bosques de Azuero. Esta es una ave hermosa y mansa.
Ese tucán que usted observa estimado(a) lector(a) es una pintura en acuarela, que este servidor hiciera en uno de los viajes a la Reserva Forestal El Montuoso en Herrera. El ave posó por largo tiempo, cosa que aproveché para dibujarlo, luego en casa fue coloreado.
Este es un ejemplo de lo bondadosa que es la naturaleza con nosotros. ¿Por qué destruirla?. ¿Dónde encontraremos tucanes, guacamayas, monos aulladores, orquídeas, guachapalíes, corotús y tantos otros animales y vegetales para fotografiar y pintar, si los estamos acabando? ¿Qué dejaremos a las próximas generaciones; una fotografía o una pintura como esta?. ¡No señores! Queremos que ellos también vean y pinten lo que nosotros hemos visto y pintado... no seamos egoístas. Conservemos la NATURALEZA tal como la hizo El Señor.