En tiempos pasados los centros educativos eran vistos como lugares especiales que se les tenía respeto, pero hoy muchos delincuentes han hecho de estos lugares sus mercados personales, en donde van en busca desde víveres hasta equipos especializados que los docentes utilizan para desarrollar su labor.
Lastimosamente esa es la realidad de algunas escuelas y colegios de la provincia de Chiriquí que han sido desvalijadas por completo, afectando a los estudiantes que asisten a recibir atención educativa.
Daños en las infraestructuras, sustracción de los equipos de trabajo, son algunas de las consecuencias que estas personas han dejado como huellas de su atroz actitud.
Una tal vez de las mas envueltas en el problema durante el presente año, ha sido la escuela San Mateo, ubicada en el barrio del mismo nombre en la ciudad de David, que en más de ocho ocasiones en lo que va del periodo escolar 2004 ha sido visitada por malhechores, a quienes prácticamente solo les falta llevarse las sillas, tableros y borradores que aún permanecen en el centro.
La situación mantiene descontento a los padres de familia del plantel quienes señalaron que no aguantan un robo más, pues temen hasta que sus hijos sean agredidos. Al parecer a estos no les importa cometer el hecho en horas de la mañana, tarde y noche.
Lejos de esta situación existen otras que también que se han visto envueltas en esta situación, por ello se ha cuestionado la falta seguridad permanente y sobretodo durante los fines de semana. Como lamentable consideró el director regional de Educación, Gertudris Rodríguez, toda vez que cuando se dan estos acontecimientos lo más perjudicados son los estudiantes. Apuntó que se ha procurado mantener celadores dentro de todos planteles de la provincia. Sin embargo al parecer no es suficiente para los facinerosos quienes utilizando sus argucias ponen en práctica estrategias especiales y logran irrumpir las estructuras.