Argentina puso sobre la mesa una oferta "definitiva" para salir de la abultada moratoria de la deuda, pero le espera una dura etapa de negociaciones con los acreedores privados, que buscan el paraguas protector del FMI y el Grupo de los Siete países más ricos.
La propuesta argentina de renegociación de la deuda "no tiene segunda vuelta: o la toman o mala suerte", advirtió el viernes el presidente Néstor Kirchner, en respuesta al rechazo de las entidades que agrupan a los tenedores de bonos en mora a la iniciativa argentina. Según el gobierno argentino, la nueva oferta mantiene la reducción del 75% del capital anunciada en septiembre pasado.