Los Panameñistas conmemoran hoy el cruento golpe de Estado que derrumbó por segunda vez de la Presidencia de la República, al Dr. Arnulfo Arias Madrid, suceso aciago que dejó un saldo de muertos y heridos de los cuales lamentablemente los historiadores poca o ninguna referencia hacen.
La conquista de la Presidencia de la República fue a sangre y fuego en 1951, cuando se pretendió cambiar la Constitución panameña y en aquel entonces la Guardia Nacional mejor apertrechada, puso en el sillón presidencial al vicepresidente Alcibiades Arosemena.
El 10 de mayo de 1951 el Dr. Arias pronunció su profética frase "Volveremos. Ustedes copartidarios cumplieron con su deber y yo como mandatario cumplí con el mío". Desde entonces se tejió una leyenda en torno al carismático líder que no pudo ver alcanzada su meta porque fue derrocado por tercera vez el 11 de octubre de 1968 y murió en el exilio, en Estados Unidos, el 10 de agosto de 1988
Otro incidente se dio el 10 de mayo de 1989, cuando fuerzas paramilitares atacaron a la nómina de la Alianza Opositora: Guillermo Endara, Guillermo Ford y Ricardo Arias Calderón. Los dos primeros recibieron golpes y hasta uno de sus guardaespaldas fue asesinado.
Los panameñistas tienen un abultado expediente de realizaciones con sus luchas y mártires. Han sido perseguidos por administraciones liberales, coalicionistas y militares, pero con extraña mística siempre se han zafado de su yugo opresor. Arnulfo Arias es antorcha, luz y guía de los panameñistas de corazón; es un símbolo innegable cargado de afectos y de iras que supo imprimir una mentalidad progresista a una nación que buscaba en los años ´50 encontrarse a sí misma.
Ahora los panameñistas se preparan para elecciones primarias para escoger a su candidato presidencial. No la tienen fácil de cara a las elecciones del 2009, sobre todo con una oposición dividida y un oficialismo que lidera las encuestas.