El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Aníbal Salas Céspedes, junto al magistrado Oydén Ortega Durán, inauguró un salón de video audiencias en la cárcel de David, en Chiriquí.
Se espera que ese salón cumpla con una función primordial: reducir el hacinamiento carcelario mediante la celebración efectiva de por lo menos 6 seis audiencias diarias con los detenidos, sin que se produzca su traslado a los juzgados respectivos, según informó el magistrado Salas.
Adelantó que en mayo se obtendrán diez nuevos equipos para fortalecer el programa de las video audiencias a un costo mayor de 230 mil dólares. Esos nuevos equipos serán distribuidos en las distintas sedes judiciales y Centros Penitenciarios del país.