Panamá logró, mediante ingentes esfuerzos, la sede del próximo Mundial de Béisbol. Esa responsabilidad permitió que técnicos de la Mayor League Baseball (LMB) vinieran a nuestro país para realizar una serie de inspecciones, encontrándose serias irregularidades en algunos campos de juegos.
Por ejemplo, los consultores de terrenos y facilidades de la LMB señalaron que en algunos estadios importantes que se utilizan actualmente en el Campeonato Mayor de Béisbol, el montículo estaba corrido hacia adelante, dos metros y medio, o sea que no estaba en su posición normal.
Esta condición refleja claramente que el lanzador se beneficiaba en su actuación en contra de los bateadores, y que cualquier ventaja en cuanto a los numeritos para los récords de ponches, se debe interponer un asterisco que refleje que, allí, en ese momento hubo trampa ni más ni menos.
Otro caso que llama la atención también es que los técnicos indicaron que el recorrido, entre bases, de esos estadios, en sus respectivas distancias se detectó que estaban recortados, lo cual permite una cierta ventaja a los jugadores, en su recorrido de bases para el equipo que juegan. Por lo tanto, se puede considerar que también hubo trampa. Otro asterisco en ese departamento.
El resumen de los técnicos de la MLB fue determinante, afirmándose que deben corregirse antes del inicio del referido certamen, y que, lógicamente regresarán para constatar que sus recomendaciones fueron acogidas y realizadas.
Qué panorama tenemos aquí en nuestro Panamá, luego de detectarse esas condiciones en los terrenos de juegos del béisbol, y que vinieran otras personas para echarnos en cara lo tramposos que somos los panameños en el diseño y ejecución de unos planos destinados a los campos de juegos del deporte más querido de los panameños: el béisbol.
Sobre el particular, no hemos escuchado ni un solo pronunciamiento de la Federación Panameña de Béisbol que justifique, rechace, o investigue, qué realmente ocurrió, y que se haga una reunión con los ingenieros que estuvieron al mando en su momento de la construcción de esos terrenos de juegos.