Nada resulta tan bueno y tan agradable como el contenido real de ciertos pensamientos existentes de la citada obra. A través de ella obtuve un número plural de lecturas que alimentan la inteligencia, la sabiduría y la voluntad del lector, dispuesto a realzarlas para provecho de él y de quienes siguen el camino de Cristo Nuestro Señor. Hay en la Biblia un elemento común: La belleza. Casi todo el mundo la siente y se da cuenta también de lo que es bello.
Santo Tomás de Aquino dice: La belleza es una cualidad de algunos seres cuya contemplación produce placer puro y desinteresado: "aquello que conocido deleita".
He aquí los grados de la belleza: Sublime, cómico, bonito, humorístico y lo ridículo. Pensamiento, abnegación (muy elevado); aventura, lectura cómica; nene, paisaje bonito: ridículo: actor, caso; humorístico: dibujo, juego. Hay cierta relación entre humorístico, ridículo y cómico. Lo humorístico hoy día es una cualidad en primer plano. Es aquí carencia de lo bello: Lo feo.
He aquí las frases dichas por Dios y testimonios escritos por los citados evangelistas:
S. Juan: Fui enviado por Dios para dar testimonio de su existencia, a fin de que todos creyeran lo dicho. A Dios Padre nadie lo vio jamás. El unigénito Hijo que está en el seno del Padre. Lo reveló.
San Mateo: Evagelista martirizado hacia el año 70.
San Lucas: Zacarías, tu mujer Isabel ha sido oída por el Señor, porque su oración logró que ella conciba un hijo que se llamará Juan.
Cuando le preguntaron a Juan quién era él, respondió: Yo soy la voz que clama en el desierto. Enderezad los caminos del Señor. Como lo dijo el profeta Isaías.
Oh, mi Señor, eres digno de recibir la Gloria, el Honor y el Poder. Porque Tú has creado el Universo; porque tu voluntad lo hizo así.