El 16 de abril de 1990, el médico Jack Kevorkian, ferviente impulsor de la eutanasia en casos de enfermedad terminal incurable, participó en su primer suicidio asistido. Desde ese día, hasta su encarcelamiento en 1999, Kevorkian participó en 130 eutanasias, sin embargo, investigaciones posteriores concluyeron en que el 60% de las personas que se suicidaron bajo asistencia del médico de origen armenio, no eran enfermos terminales. Hoy en día, Kevorkian no puede ejercer la medicina. Ha recuperado su libertad y se gana la vida dando conferencias.