CRITICA EN LINEA 

 

S E C C I O N E S

EPASA EN LINEA

PANAMA AMERICA

DIAaDIA EN LINEA

REVISTA SIETE!


primera plana

portada

al cierre

política

opinión

el pueblo habla

relatos y reportajes

la voz del interior

sport

el mundo

viva

en la cocina

consultorio médico

sucesos

especiales

 

CRITICA
 

  LA VOZ DEL INTERIOR

añada este artículo a del.icio.us añada este artículo a yahoo añada este artículo a digg añada este artículo a favoriting añada este artículo a meneame añada este artículo a fresqui
AZUERO: SE PIERDEN COSTUMBRES
No comen tortillas y pescado salado

Zenaida Vásquez | La Voz del Interior, Crítica en Línea

haga click para ampliar la imagen

Mujeres preparan comida como de costumbre, usan más el arroz, los frijoles o lentejas. (Foto: Zenaida Vásquez / EPASA)

Lamentablemente, aquella época en la que se preparaba la comida, con anticipación para los días de Semana Santa, han quedado en el olvido.

El hacer cocada, chicheme en cántaro, bollos y tortilla para comer en los días santos es cosa del pasado en el distrito de Los Santos.

El historiador Manuel Moreno de La Villa de Los Santos asegura que la gran mayoría de las personas guardan los días de Semana Santa, principalmente el jueves y viernes, pero con el marisco que tengan en el momento en su casa.

"Ya no es como antes, que la gente no trabajaba ni cocinaba en Semana Santa, ahora algunos sólo asisten a los actos de la iglesia, otros simplemente se dirigen a los ríos o playas de la región".

José del Carmen Peralta, residente en Santa Ana de Los Santos, recuerda que en épocas pasadas existía una señora en la Villa de Los Santos, cuyo nombre era Guillermina Solís, que se dedicaba a preparar chicheme en cántaro, para vender a tan sólo un real (5 centésimos) la bangaña (vasija hecha de calabazo) endulzada con miel y leche de coco.

Según Peralta, la forma de cocinar chicheme en cántaro era colocando unas hornillas en la tierra y a través de un canal le colocaban lecha, pero este sistema ya no se utiliza.

En tanto, la señora Crispina Mendoza recuerda que, en la época del sesenta, ella junto a su esposo Juancho Peralta (q.e.p.d) se mudaron a las huertas del río La Villa, para así poder asistir a las procesiones de la Villa de Los Santos y las hacían en carretas, porque eran muy pocos los carros de aquella época.

La comida era quimboles y pescado salado o bacalao, porque ni siquiera existía la lenteja.

Todo ha cambiado, las comidas y creencias de origen religioso han desaparecido, como, por ejemplo: el temor de bañarse en la playa, en el río donde se decía que te convertías en pescado y en mono si subías a un árbol, todo acabó. Ojalá que la fe y la creencia en nuestro Señor Jesucristo no mueran y que cada día sea motivo de reflexión sobre nuestros actos.



OTROS TITULARES

Cordura y tolerancia

Comidas típicas en Penonomé para Semana Santa

No comen tortillas y pescado salado

Descendimiento y las 7 Palabras

Devoción y fe cristiana

Los dulces de Eva

Otras costumbres populares durante los días santos

Procesiones concurridas

Feligreses prefieren cargar las andas en los hombros

Mitos y leyendas

Casetas de peaje están sin luz

Taxistas denuncian competencia desleal

Granadillo, árbol milagroso

Bon, el preferido en Semana Santa

Peatones arriesgan sus vidas a diario

Paso hace

Deliciosos panecitos conservas y cocadas

 


 

  

 

linea
linea gris
 

   copyright © 1995-2008, CRITICA EN LINEA
todos los derechos reservados