El gobierno debe ser claro con los transportistas: el proyecto Transmóvil está paralizado y no habrá indemnización para sacarlos del sistema.
El pago de 25 mil balboas prometido por cada uno de los autobuses, no será desembolsado debido a que una demanda ante la Corte Suprema de Justicia paralizó el proceso de licitación para comprar 420 unidades nuevas que reemplazarían a los "Diablos Rojo".
Una explicación clara pudo evitar el paro que varias piqueras de autobuses decretaron ayer, provocando perjuicios a miles de usuarios que día a día deben trasladarse a sus destinos utilizando el transporte público.
Por ahora no hay otra salida que suspender el proceso del traspaso de los autobuses de los propietarios particulares a la administración de la Autoridad del Tránsito y Transporte Público. El sistema deberá seguir hasta tanto el nuevo gobierno que tome posesión el 1 de julio y defina su proyecto de modernización del sector.
Los 30 propietarios que ya recibieron sus 25 mil dólares de indemnización tendrían la opción de devolver la suma y retornar al sistema; de lo contrario que retengan la suma, pero no podrán obtener otra concesión del Estado.
Lo cierto es que los panameños deberán trasladarse por otros meses más en los actuales autobuses, pero mientras eso dure, la ATTT no puede bajar la guardia y debe mantener los operativos para verificar las condiciones mecánicas de la flota y no esperar que se produzca una tragedia, para cumplir una tarea que tiene que ser permanente.
De igual modo, se hace necesario mantener la vigilancia en las calles para castigar severamente el exceso de velocidad en que incurran todos los conductores, no sólo los que están al frente del volante de un "Diablo Rojo".