La comunidad de Quebrada Bonita y Gatuncillo despidió ayer a Mónica Camaño, Valeriano Navarro, Dominio Estrada y al niño Tony Alexander Figueroa, quienes murieron en el fatal accidente que se registró el sábado en la carretera Panamá-Colón.
La tristeza aumentó al conocer el fallecimiento de Vidal Esteban Walles, de 16 años, elevando a 8 el número de víctimas por esa colisión.
Fueron cuatro sepelios en el mismo día. En la pequeña Iglesia Jesús de Nazareno se oró por la estudiante universitaria Mónica Camaño, y el ayudante del conductor del bus de Salamanca, Valeriano Navarro; mientras que en la Iglesia Evangelista por Tony Figueroa y en la Iglesia de Gatuncillo, por Dominio Estrada.
El dolor de estas familias es inmenso. Todos son humildes y para poder darle cristiana sepultura a los suyos necesitaron la ayuda de los amigos y familiares que se solidarizaron.
Felipe Camaño, tío de Mónica, indicó que exigen una investigación de ese accidente, y su compañera Vilka Castillo recordó que su amiga quería ser dueña de su propio negocio.
Mientras tanto, los estudiantes del II año del Instituto Benigno Jiménez, que eran compañeritos de Tony, escoltaron su féretro en la Iglesia Evangélica de Quebrada Bonita.
También en la Iglesia Católica de Gatuncillo se realizaban las honras fúnebres del conductor del 3B 316, colectivo de Salamanca, Dominio Estrada Pimentel.
Rubi Estrada, hermana de Dominio, pidió que la muerte de estas personas no quede sin investigarse, y dijo que su hermano era un chofer con experiencia y jamás descuidó la vida de sus pasajeros.
En tanto, los médicos del Hospital Manuel Amador Guerrero, informaron que Vidal Esteban Walles, estudiante del IPTC, falleció la noche del martes.