Marleny Zúñiga, una microempresaria es un ejemplo para muchos panameños quienes por sufrir fracasos en la vida pierden el interés de luchar con ahínco para superar los obstáculos y seguir adelante con mente positiva.
Esta dama a pesar de los tropiezos, con mucho esfuerzo y dedicación madruga diariamente para atender su pequeño negocio donde obtiene el sustento con que halogrado criar sola a sus 5 hijos.
Un negocio de expendio de alimentos ubicado en una de las entradas adyacentes del Instituto Profesional y Técnico Fernando Lesseps (IPTFL),
donde su propietaria siempre lo recibirá con una sonrisa en un ambiente de cordialidad, que para ella ha sido la clave del éxito.
En el local vende toda clase de alimentos, hojaldres, chichas, sodas y variadas golosinas.
Durante la entretenida conversación la señora se emocionó cuando le solicitamos conocer mas de su vida, qué la motivó a emprender un negocio de esta naturaleza, de antemano era de suponerse que por la crisis económica en la que actualmente vive el país, la falta de plazas de empleo en el mercado laboral lo cual se traduce en pocas oportunidades, principalmente para los desposeídos.
Sus palabras fueron muy sencillas se puso nostálgica y emocionada al recordar como empezó toda esta inolvidable experiencia, recuerda muy vagamente que hace 5 años quedó desempleada, y preocupada por la difícil situación económica realizó todos los trámites legales para la apertura del kiosco.
La pequeña comerciante cuenta que al quedar sola contra el mundo buscando sustento para sus 5 hijos, tuvo la idea de emprender el negocio hizo todos los trámites necesarios, a pesar que fue difícil no desmayó siguió adelante hasta obtener el permiso.
"El negocio no ha sido cien por ciento exitoso he tenido mis bajas pero siempre saco el ingreso necesario para sostener a mis niños, y así cumplir con todos los compromisos del hogar ahora que empezó la escuela el esfuerzo es mayor, se necesita dinero para los útiles escolares, la merienda de mis hijos pequeños".
La microempresaria confesó que los estudiantes del IPTFL siempre cooperan.