Dos obreros de la construcción fallecieron al ser sepultados por un alud de tierra, y un tercero resultó con fracturas múltiples en su anatomía, en un trágico accidente de trabajo ocurrido ayer a las 12:30 mediodía, cuando realizaban excavaciones para la construcción del sistema sanitario del proyecto urbanístico Las Praderas del Valle, localizado en el distrito de Arraiján.
Los trabajadores laboraban para la subcontratista Tecno Sistem. Resultaron muertos Julio Molinar, de 40 años, y Omar Arias, de 39 años. Roger Atencio, de 29 años, fue trasladado gravemente herido al Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social en Panamá, ya que presentaba heridas en las dos piernas y el brazo derecho destrozado.
Los trabajadores de la construcción realizaban excavaciones del sistema de aguas residuales para la instalación de las tuberías de la red, cuando de pronto los sorprendió un derrumbe y los tres quedaron sepultados bajo unos 8 metros de tierra.
Según versiones de sus compañeros, que solicitaron reserva de su identidad, para sacarlos del enorme hoyo debieron utilizar una retroexcavadora, pero era demasiado tarde, la avalancha de tierra los sepultó.
Rufino Arias, padre de una de las víctimas, en medio de dolor comentó que su hijo deja en orfandad a dos niños y uno por nacer, y espera que la compañía asuma su responsabilidad con la familia.
"La situación económica de la familia es bastante crítica, por ello espero que la compañía nos ayude con las indemnizaciones respectivas" acotó el señor.
Recordó que su hijo escasamente había sido contratado hace tres semanas, desafortunadamente perdió la vida y ahora su esposa queda sola a cargo de sus hijos, en espera que la compañía se solidarice con todo lo necesario.
Por su parte, el ingeniero Celso Bonilla, encargado de la obra, se limitó a informar que se harán los trámites correspondientes para ver de qué manera se indemnizará a los familiares de las víctimas del accidente.
Por su parte, el dirigente del Sindicato Unico de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (SUNTRACS), Saúl Méndez, manifestó que la muerte de los dos trabajadores pudo evitarse si las empresas constructoras acataran las normas de seguridad. Advirtió que en la excavación en donde perecieron los hombres, no se tomaron precauciones.