Cada año con el inicio de clases, se experimentan situaciones negativas que dejan reflejada la crisis que existe dentro del sistema educativo. Por un lado, la condición física de las escuelas y por el otro el sistema de nombramientos de docentes, lo cual es severamente cuestionado por el manejo y la vinculación de la política.
Los problemas mencionados alcanzan todo el país. En la provincia de Chiriquí los estudiantes cuentan con edificaciones en malas condiciones y por otro lado los docentes desempleados aumentan cada año.
Los padres de familia han señalado en múltiples ocasiones su descontento ante esto pues al final de la cadena, los estudiantes son los que afrontan las consecuencias mayores por este problema.
Yeny Samudio, representante de la junta regional de nombramiento en Chiriquí, indicó que es imposible dar respuestas a una gran cantidad de docentes que cada inicio de año acuden a las instalaciones de la entidad en busca de una plaza de trabajo.
Dijo que lo que se requiere es una reestructuración general del sistema educativo nacional pues en la actualidad hay mucha demanda de parte de profesionales aptos para ocupar los puestos sobretodo en las áreas de comercio, primaria, ciencias sociales, español.
Señaló que es imposible darle respuestas a todos, por ello consideró que lo que requiere es reestructurar todo el sistema porque hay mucha demanda, sin embargo hay muy poca oferta que ofrecer.
De igual manera, opinó Valentín Hernández, representante de la asociación de profesores, quien señaló que con el inicio de cada año es muy común ver la marejada de docentes que están solicitando ayuda para aspirar a un puesto.
Indicó que como representantes de los docentes tratan de ser lo más justo y equitativo para proceder con los traslados y nombramientos, pero aclaró que no a todos se les puede tomar en cuenta porque no existen las posiciones disponibles para cada cual.
Por su parte, Gertudris González, director regional de Educación, reconoció la crisis, pero aclaró que esto es una situación que tiene muchas ramificaciones en donde no solo interviene el engranaje gubernamental, sino de todos aquellos entes involucrados en su desarrollo.
Sobre la condición física de los centros educativos, aclaró que están anuentes a atenderlas, pues reconocen que es una necesidad primaria por el buen desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Pero aseguró que para ello, se tienen que cumplir muchos requisitos burocráticos que muchas veces son los interfieren en la rapidez que los afectados exigen.