El último golpe dado a la martillada imagen de la Asamblea Legislativa, ha sido el escándalo de algunos legisladores, quienes amparados por su inmunidad, traspasaron automóviles exonerados del pago de impuestos, a ciertas personas que no gozan de ese privilegio. Una acción inmoral, que no pareciera encontrar organismo (Contraloría General o la Dirección de Aduanas), que se haga responsable de su investigación.
En todo caso, es mejor que Aduanas se ponga desde ya en estado de alerta, ya que las delicadas tareas a que se verá sometida ahora que están en vigor algunos Tratados de Libre Comercio, como los de El Salvador y Taiwan.
Y es que necesariamente habrá cambios en la normativa comercial, que a su vez implicará reformas en la organización interna de Aduanas a fin de poder atender los problemas inherentes a las nuevas declaraciones de importación y de exportación de mercaderías.
Temas tan cruciales para los Estados Unidos, como el derecho de autor y la piratería, obligarán a Panamá a mejorar las acciones de protección; sin olvidar los problemas tan sensitivos como el acceso a los mercados y las normas de origen.
La pregunta sería si existe en Aduanas, la cantidad de personal suficientemente capacitado para el desafío que representa tan significativo y complejo incremento del volumen comercial que se espera con dichos Tratados.