Mientras que en Asia, la influencia aviar azota a la industria avícola, en nuestro país, la interrupción del suministro de energía eléctrica, ataca a los avicultores nacionales.
Unos 10,522 pollos murieron asfixiados, la tarde del jueves, en la Finca Avícola Soto en los Lotes de Pacora, producto de un bajón de luz.
El hecho se suscita cuando se produce una incidencia en la red de distribución de Elektra Noreste, causando la interrupción del servicio eléctrico, que paralizaron los abanicos que ventilaban las fincas.
Manuel Soto, propietario de finca, explicó las pérdidas las calculan en 60 mil dólares. Los pollos pesaban más de 4 libras y estarían listos para entrar al mercado local, el próximo 7 de marzo. Cada ave se cotiza entre 80 centavos la libra.
Destacó que los problemas de bajones se dan hace algún tiempo, aunque admite que actualmente se estaban normalizando, "de repente se fue todo al suelo".