 |
A los loros deben proporcionárseles amplias oportunidades para el ejercicio físico.  |
Un cuidado y mantenimiento correctos no consisten meramente en proporcionar la dieta y el alojamiento. Lo que es importante por encima de todo, es que el dueño del pájaro sea consciente de la limpieza que éste requiere. Tanto del animal como del lugar en que se encuentra. Lo que significa ayudar a nuestro pájaro a mantenerse limpio, proporcionándole agua fresca todos los días, rociándolo por lo menos una vez a la semana mientras al mismo tiempo, se mantienen las jaulas y áreas de vuelo bien aseadas.
También es de gran importancia mostrarse vigilante en cuanto a los parásitos, en especial el ácaro rojo. Aparte del plumaje, también las patas requieren de una atención especial para evitar que se produzcan inflamaciones. En algunas especies de loros, el tejido córneo del pico muestra tendencia a desarrollarse ya sea lateralmente o en su parte anterior.
En tales casos, para que recobre su forma natural, necesita ser recortado cuidadosamente, lo cual debe llevarse a cabo sin provocar hemorragias.
Destaquemos a este respecto, que proporcionando ramas verdes al pájaro éste cuenta con la oportunidad de mordisquear y roer, y así facilitar el desgaste natural de su pico.
En algunos casos las ramas también se convierten en un remedio contra la tendencia al picoteo del plumaje, lo que a menudo reconoce como origen, un estado de aburrimiento. A estos pájaros deben proporcionárseles amplias oportunidades para el ejercicio físico.
Tan pronto como se ha conseguido domesticar al animalito, el dueño podrá enseñarle a hablar, cantar o silbar tonadas musicales. Para enseñar a hablar a un loro debe tenerse en cuenta que la palabra que desea que aprenda debe repetirse varias veces en forma clara lo más a menudo posible. |