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Bredio Jaén , mientras explica a Nuestra tierra sobre el caso.  |
“No estoy dispuesto a poner la otra mejilla para que me peguen de nuevo. Perdoné la primera vez, pero no puedo permitir que se sigan burlando de mí”. Quien habla es Bredio Jaén, autor de El Bracito 1 y 2, décima que está en el centro de una tormentosa polémica.
Lejos de disiparse, la controversia continúa. La porfía no cesa, y como en una cantadera, cada parte plantea una estrofa o punto de vista sobre el tema y el otro responde.
“Quiero que ponga ahí que he sido amenazado. Un cantador de décima me advirtió que me cuidara. No tengo enemigos y lamento que se haya tenido que llegar a estos extremos por la demanda que interpuse. Para mí fue muy difícil tomar esa decisión, pero tuve que hacerlo”, exteriorizó Jaén.
Hace algún tiempo, el poeta se presentó a las instalaciones de la Editora Panamá América para exponer las razones que le movieron llevar el caso a las instancias de justicia (la Fiscalía Décima de Panamá).
“Muchas personas me llamaron después que publicaran el artículo sobre El Bracito en Nuestra Tierra y quería aclarar algunas cosas”, nos manifiesta. Por razones ajenas a nuestra voluntad en su momento no pudimos publicar este artículo, pero estimamos pertinente brindárselos a ustedes en esta oportunidad.
NACIMIENTO DE EL BRACITO
La décima El Bracito fue dada a luz por el ingenio del escritor Bredio Jaén en mayo de 1990. En cierta ocasión se la dio a Artemio “Bebito” Vargas (a quien conoce desde que estaba en la primaria) para que la cantara. Pero, el escrito anduvo en el bolsillo de la camisa de “Bebito” por varios meses. “Creía que no le gustaba porque no la cantaba”, especula Jaén.
Como a los cinco meses de haberla escrito y dado a “Bebito”, Bredio decidió entregársela a Avelino Montenegro “El Jaguar Cocaleño”, otra de las gargantas privilegiadas de la provincia de Los Santos.
“El Jaguar” dejó escuchar los potentes rugidos de su voz interpretando la décima entregada por Jaén y desde entonces cada pie fue recibido con una estruendosa exclamación de agrado. Luego que Avelino cantara El Bracito “Bebito” también comenzó a interpretarla, siendo aclamada con delirio y satisfacción.
GRABADA SIN PERMISO
Así es que durante casi cuatro años la afamada décima se paseó de tarima en tarima en boca del “Bebo” Vargas y Avelino. Hasta que en 1994 Artemio Vargas decide llevarla al estudio para grabarla.
“El Bracito” aparece en el quinto corte del Primer volumen de “Décimas de Mi Tierra” del sello disquero Sophy. La letra acompañada en torrente de lamento se convierte de inmediato en un tremendo éxito en el género de la décima, siendo escuchada en casi todas las estaciones de radio con programación típica, incluso en los canales de televisión con programas de este tipo.
“La décima fue grabada sin mi permiso e incluso fue alterado su contenido, porque Bebito Vargas le añadió un mensaje moralizador al final, el cual era innecesario, pues estaba implícito en las estrofas de la décima”, reprocha el autor Bredio Jaén.
Continúa: “En aquel tiempo no había ley de derecho de autor, así que aunque me disgusté dejé las cosas así. Hasta el momento sólo he recibido 21.00 balboas en regalías, ya que se paga un centavo por cada disco vendido y según la disquera, solo se han vendido mil copias”.
NACE EL BRACITO 2
Un tema tan impactante como El Bracito ameritaba una segunda parte. Bredio la escribió en 1998. Se presentó a la tarima de “El Cosita Buena” donde fue presentado por el locutor Rubén Darío Campos, hoy alcalde de San Miguelito.
Leyó algunos pies y le advirtió a “Bebito” que no la grabara sino le pagaban 500.00 balboas. Como no le pagaron la suma pedida, la décima quedó en el papel. Muchas personas se acercaban al autor para comentarle que habían escrito una contestación a El Bracito, lo que era tomado en gracia por Jaén.
Una de esas personas era su amigo Luis “Cholo” Bernal, que hizo “El Bracito 2”. Todo podía estar bien hasta que no se grabara y lucrara con una décima basada en el primer tema que Bredio Jaén había escrito.
Es allí donde han surgido las querellas y reacción del autor Bredio Jaén. La segunda parte de “Cholo” Bernal se grabó y la misma es “un plagio”, una copia de su idea original con la que se está lucrando, lo que no está dispuesto a aceptar Jaén, tal como le ocurrió la primera vez.
Bredio Jaén llegó a un acuerdo con el director de la agrupación Reducto Folclórico. José Augusto Broce se comprometió a pagarle 500.00 dólares, aportando él la mitad y la otra mitad el sello disquero Sophy. Pero el sello no aceptó, por lo que Broce convino en asumir el costo total por la creación de Jaén, ya que Reducto quería incluir el tema en una de sus producciones.
Así se hizo y el mismo es interpretado por la juvenil Daira Muñoz. “Esta es la única décima que he autorizado grabar”, acepta Bredio Jaén.
Y así las cosas, el autor del controvertido tema confesó estar dispuesto llevar hasta el último término su querella para que la Fiscalía Décima determine la responsabilidad de quienes a su juicio le han ocasionado perjuicios.
“Estamos sentando un precedente para que se respete la ley de derecho de autor”, sentenció Bredio.
Como demandados aparecen el escritor Luis “Cholo” Bernal, el trovador Artemio Vargas y Sofía de Carranza, representante del sello Sophy.
EL AUTOR
De padres guarareños, Bredio Jaén nació en la ciudad de Panamá el 25 de noviembre de 1948. A los cuatro años de edad emigró con sus padres a Las tablas, muy cerca de Guararé, por motivos de trabajo de su progenitor.
Allí crece, rodeado por el ambiente folclórico, donde muchos de sus familiares se dedican a los menesteres musicales y de la décima.
El se inclina por la décima, género que va desarrollando y perfeccionando hasta dominar plenamente.
Ha escrito más de 140 décimas, algunas de las que parecen en su libro “A la Deriva”.
Actualmente funge como presidente del Círculo Nacional de Poetas de la Décima (CINAPODE). Ha ganado tres concursos nacionales de décimas y una mención honorífica de la UNESCO. |