Un lugar donde se pueden encontrar antigüedades, tallados, figuras de hierro, espadas y réplicas de mosquetes, se ha convertido en un punto de atracción para los automovilistas que transitan por el kilómetro 48, entre La Chorrera y Capira.
El creador de este centro peculiar se llama Matildo Escudero, administrador de Tratos Antique, donde los más escépticos salen asombrados de la creatividad de los artesanos de maderas y de los creadores de obras a base de hierro.
Un ejemplo de esta pericia se refleja en las esmirriadas figuras de Don Quijote, elaboradas a base de desechos metálicos que, unidos unos con otros, dan vida al famoso personaje creado por Miguel de Cervantes Saavedra.
UN MUNDO DE METAL Y MADERA
Desde los portales y laterales del establecimiento, hasta los dos ambientes interiores, uno se recrea con las rarezas que pueblan este mundo donde lo real se fusiona con la imaginación.
Un enorme dinosaurio fabricado con restos de metales reciclados también es parte de la colección que sorprende a los curiosos que no pueden resistirse a descubrir qué hay dentro de este lugar.
"Tratamos de darle el máximo aprovechamiento a la creatividad de los artistas, a los materiales del Canal de Panamá, los ferrocarriles, a la materia prima tirada en los potreros y abandonada en los ríos, que son rescatados y convertidos en objetos valiosos", dijo Escudero.
MEMORIA DESAFORTUNADA
Como parte de su propiedad, este eximio coleccionista también tiene en sus manos el libro de filiaciones de las desaparecidas Fuerzas de Defensa, donde aparecen personajes de la vida política del país, que por alguna circunstancia fueron encarcelados entre 1987 y 1988.
"Aquí se encuentran registrados "Betito" Quirós Guardia y otros desafortunados civilistas que también figuran entre los detenidos", dijo.
Una de las butacas del teatro Cecilia, botellas de gaseosas de hace un siglo y otros recuerdos, usted podrá observar.
Según Escudero, que ha hecho de su vida un apostolado de las colecciones y la creación de obras de arte, también se da tiempo para pensar en la regeneración de la madre naturaleza, que es una de sus fuentes de materia prima.
"De los restos de las maderas que aprovechamos para hacer muebles, sillas y tallados, los utilizamos para abonar los árboles que nos rodean, de esta manera contribuimos a la preservación de la naturaleza", puntualizó.