De las muertes violentas que casi a diario se dan en distintos puntos de la geografía panameña, los accidentes de tránsito siguen sembrando luto y dolor en muchos hogares.
La entrada a la comunidad de Chivo-Chivo, en el corregimiento de Alcalde Díaz, volvió a ser escenario de otro accidente fatal, en el que la víctima fue un hombre de 49 años, quien intentaba cruzar la peligrosa carretera Boyd-Rooselvet que une las provincias de Panamá y Colón.
El lamentable hecho ocurrió en horas de la noche del viernes, cuando Próspero Rangel Palma fue atropellado por el vehículo Toyota blanco, tipo busito, de la ruta interna de Veranillo, conducido por Manuel José Villar de 25 años.
Rangel Palma sufrió politraumatismos en diferentes partes del cuerpo que le quitaron la vida en el lugar de los hechos.
El pasado domingo, tres miembros de una misma familia, entre los que se encontraban una niña de cinco años, un adolescente de 17 y una mujer de 61, fallecieron en la entrada de Chivo-Chivo, cuando el auto en que viajaban de regreso a sus hogares, fue colisionado por un bus de la ruta Colón-Panamá.
En el sitio son frecuentes los accidentes viales con saldos trágicos, por lo que los moradores exigieron a las autoridades la pronta construcción de un paso elevado peatonal.
En los 45 días que habían transcurrido del año 2009 hasta ayer, 46 personas perdieron la vida por hechos viales.
Los atropellos encabezan la lista de víctimas fatales con 23 casos.
Les siguen en la estadística mortal las colisiones, que han causado la muerte de once personas, seguidas de los choques con cinco casos.
Más atrás están los vuelcos, con cuatro hechos fatales, y por otras causas, tres muertes.
Por caídas de vehículos no se han reportado decesos.