Una Familia para Imitar
En este último domingo del año la liturgia nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la familia, con ocasión de la fiesta de la Sagrada Familia. De esta manera recordamos que Jesús, al nacer en el seno de una familia, en el hogar de José y María, el Hijo de Dios ha santificado la familia humana. Las familias de hoy tienen en la familia de Nazaret un ejemplo hermoso para seguir, viviendo en un clima de sencillez, de bondad, de caridad y solidaridad.
"Tomó al niño y a su madre..."
El evangelio de san Mateo nos presenta el episodio de la huida a Egipto, porque Herodes buscaba al Niño para matarlo. José toma al Niño, junto con su madre, y escapa a fin de ponerlos a salvo. Jesús será el liberador, no solamente de un pueblo, sino de la humanidad entera, entregando su vida en la cruz en rescate de todos.
Las familias de nuestro tiempo deben fijar su mirada en la Sagrada Familia de Nazaret para aprender a vivir el amor y el sacrificio, conscientes de que la gracia del sacramento del matrimonio les da la fuerza necesaria para sacrificarse el uno por el otro, y por los hijos, frutos de la unión que Dios bendice.
La sagrada familia de Nazaret fue dócil a la voluntad del Padre y es para nosotros ejemplo de disponibilidad y de escucha al diseño de nuestro Padre Dios.
Que nuestra oración, y en la medida de nuestras posibilidades también nuestra ayuda material, se manifieste en solidaridad de nuestros hermanos y familiares en Cristo.