La producción porcinocultora en Panamá, ha mostrado un crecimiento en los últimos años, aumentando el número de explotaciones en un 59% al año 2000.
Esta situación parece ser alentadora para los más de 400 productores que se dedican a esta actividad comercial y para los porcicolas de traspatio que se estiman en unos 5,000 panameños; pero las consecuencias ambientales de esta actividad están produciendo un fuerte impacto al ambiente.
La región de Azuero es una de las más afectadas por las descargas provenientes de granjas porcinas ya que cerca del 40% de la producción nacional sale de allí. Por ello, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), mantiene una comunicación estrecha con los productores con miras a mitigar la contaminación de las fuentes de agua.
En este sentido, las técnicas de Producción Más Limpia, constituyen una herramienta para que los productores adopten la gestión ambiental como una estrategia de competitividad que contribuya al uso racional de insumos y materias primas, recursos naturales como el agua y la energía y disminución del impacto ambiental de los residuos.
Luciano Ramírez, coordinador del Centro Nacional de Producción Más Limpia de la ANAM, señaló que como parte del Proyecto de Restauración de la Cuenca del Río La Villa, se ha realizado una serie de capacitaciones con propuestas de tecnologías y métodos aplicables a la actividad porcina.
Algunas de las alternativas propuestas son el reciclaje, rediseño del producto y cambios tecnológicos que generen ingresos adicionales a los productores y se cumpla con la normativa ambiental.
Para Sebastián González, productor agremiado a la Asociación Nacional de Porcinocultores (ANAPOR), el cerdo no es un contaminante, sino un productor de fertilizantes de insumos para el ganado y biogás.
A su juicio, aunque en Panamá hay productores con granjas tecnificadas, que han copiado técnicas de países como Estados Unidos y Canadá, aún falta mucho por hacer para eliminar los vertidos a los ríos y quebradas.
SISTEMA DE CAMA PROFUNDA
La cama profunda es una de las propuestas que ANAM y ANAPOR impulsan como un sistema de alojamiento de cerdos, en el que se usa techo completo, piso de tierra o cemento perforado, sobre el que se coloca un material absorbente llamado "cama" en donde habitan los cerdos durante toda esta etapa. Este sistema es amigable con el ambiente y condiciona bienestar animal.
González destacó que con esta técnica, se disminuye la mortalidad en las fincas, no se presentan deficiencias de Hierro, pues el cerdo lo obtiene del suelo, se eliminan los problemas de desperdicios y olores y además se obtiene abono de excelente calidad.
Los materiales utilizados para la cama profunda son muy económicos, ya que se utiliza cascarilla de arroz, tuza y capullo de maíz, aserrín, viruta de madera, paja seca picada, papel picado, madera, arena y heno.