La señora Yasmina Hernández Ortega, residente en El Roble de Aguadulce, es una de las personas polifacéticas que existe en nuestro país sobre todo en el interior.
Su trabajo oficial es de secretaria en el colegio de El Roble, pero en su casa se dedica a hacer comida y dulcecitos para cumpleaños.
Además de secretaria y cocinera es rezadora en todos los velorios, donde se le invita; mientras que en las fiestas infantiles es la payasita tía Yasmina.
Ella junto a dos de sus nietos se dedican a animar los cumpleaños por lo que ha creado una empresa familiar que se llama Solyara Fasyn que son las primeras letras de los nombres de sus hijos y nietos.
Uno de los nietos baila con el hula...hula, mientras el otro hace piruetas, todo esto se da cuando la tía Yasmina juega con los niños o hace malabares.
Esta idea surgió en el cumpleaños de su primer nieto Raulín en 1994, por lo que tres años después fue invitada a participar como payasita en las misiones educativas en el Ángel María Herrera de Penonomé.
En la misión atendió a los niños, jóvenes y cuando ya estaba en la fase de adultos un señor bajó de las gradas y la felicitó.
Al reconocer al señor se percató de que era el profesor José de la Calzada Ramos, quien labora en el Ministerio de Educación. Él le manifestó que no sabía que dentro de su colegio tenía a una persona muy interesante.
A la señora Yasmina le gusta ser payasita, porque goza el jugar con los niños y verlos felices.
Otro de los recuerdos que tiene la señora Yasmina, es que en una fiesta un señor se le acercó y la exhortó a seguir alegrando a los niños. Está también en la tristeza de las personas cuando pierden a algún familiar.