Si no fuera por el amor que se le tiene al folclor, la Pollera Nacional hubiese desaparecido, porque la confección de estos vestidos cuesta mucho dinero y tiempo.
Jacinta Vásquez, de Santo Domingo de Las Tablas, es una de esas mujeres amantes de las costumbres y tradiciones de su pueblo. Ella, a pesar de que ya no cose, se ha dedicado a buscar mujeres artesanas para que le trabajen y no se pierda la confección del traje panameño.
DEDICACION Y TRABAJO
Doña Jacinta tiene 30 años de dedicarse a este trabajo y para ello, unas seis damas de Santo Domingo lo hacen con ella, pero no sólo en la confección de polleras, sino también en la confección de trajes con motivos típicos de la misma; de rebozos, chambras, basquiñas y hasta sabanillas.
Así es, todo ha cambiado, ahora existen unos juegos de sabanillas que son del antojo de toda embarazada, estos trabajos comprenden: la sabanilla, la camisita, una funda y el sacagases.
MEDALLA DE ORO
El confeccionar estas prendas le han permitido a la señora Jacinta Vásquez obtener muchos logros, y como muestra de esa satisfacción, ella decidió compartir con otras personas, ofreciendo todos los años una medalla de oro, a la niña con mejor peticote, en el Festival Nacional de la Pollera y La Camisilla Infantil.
Dicha medalla tiene que ser entregada para toda la vida y el día en que ella muera, sus descendientes tendrán que seguir donando esta medalla, es todo un reto para la familia, pero según doña Jacinta es una satisfacción muy grande como folclorista santeña.
Para Jacinta Vásquez, es muy difícil que en el Pueblo de Santo Domingo se pierda el arte de coser, ya que todavía sus mujeres se dedican a este trabajo y algunas hasta están enseñándole a las más chicas, porque lo importante es conservar las tradiciones.