Desde julio de 2006, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) emitió una resolución que ordenaba pintar de amarillo más de 40 mil taxis que circulan en el país.
Se concedió como plazo tope octubre de 2007, pero se han aprobado prórroga tras prórroga y faltando apenas dos días para el plazo final, todavía más de la mitad de los dueños de taxis no han cumplido con esa disposición.
De no aplicarse la resolución de hace 41 meses, seguirá el caos en el transporte, con taxis pintados de cualquier color, sin la respectiva lámpara en el techo del vehículo y con el consabido "no voy" para donde quiere ir el usuario.
Hay que empezar a poner orden en el sector transporte. Este y el anterior gobierno han sido complacientes con los conductores de taxis. Se les ha dado el tiempo suficiente para cumplir con pintar sus unidades de amarillo.
El contar con un cupo otorgado por el Estado para explotar el servicio de transporte selectivo involucra responsabilidades que el propietario debe atender. Ya se le han presentado varias opciones como en empapelar los vehículos o cubrir el costo de la pintura a precios accesibles.
Quizás en los primeros días del año 2010 exista una escasez de taxis, pero el usuario deberá entender que ese es el costo que se tendrá que pagar por algún tiempo, hasta que algunos irresponsables cumplan con la disposición que los obliga a pintar sus unidades de amarillo, de lo contrario no podrán circular.