Por andar entretenido en vainas menos importantes, como la huelga de los doctores, el caos del transporte, los 72 candidatos para dos puestos de magistrados y los 18 años de la invasión gringa contra Noriega, el PRD y los Codepadis, se nos pasó organizar una protesta cerrando calles por el quinto aniversario de un nuevo condimento chino, que tiene al "pesca'o frito" al borde del naufragio. Todo por la pereza de cocineras, que se niegan a utilizar condimentos naturales para el pescado como el limón, la sal, el culantro, el ajo, la cebolla, ají chombo y perejil.
Hace cinco años, en un restaurante de Playa Angosta, provincia de Colón (el vulgo y el Ipat dicen Playa Langosta, Rodrigo de Triana, usted y este servidor decimos, Playa Angosta), en donde eché para atrás, por primera vez en mi vida un "Pesca'o frito". Se trataba de una corvina blanca, condimentada con un polvillo rojo de origen chino, parecido al que utilizan los cantoneses para asaduras de puerco muerto. Que tragedia es llegar con hambre a un restaurante y que después de una larga espera, te sirvan un plato que te desagrade al primer mordisco. Que hostigamiento más feroz sentí.
Nosotros distinguimos dos sabores de "pesca'o frito" que son deliciosos. El "jamaicano" y el tipo "Chorrillo". Este último es el más generalizado, el primero, aunque más sabroso, se da en los escasos bolsones poblacionales de angloparlantes que nos quedan en la capital, Colón y Bocas del Toro. El que está sufriendo el acto terrorista con el condimento asiático, es el de tipo chorrillo. El "jamaicano" se mantiene con su excelencia indostana producto del corí, que no fastidia y obliga a que uno se coma hasta tres.
Qué lástima da, ver cómo un número considerable de comensales, al momento de comerse un "pesca'o frito", tengan que quitarle el cascarón de condimentos que se pegan con más firmeza que una lapa a la piel de la presa. Con tanta "burundanga", polvos artificiales y colorantes que le ponen al "pesca'o" de hoy antes de freírlo, se pierde el aroma y el sabor natural que daba el perejil, el culantro, el ají chombo, la sal y el ajo.