Con la celebración de la navidad, el pueblo herrerano se prepara para este acontecimiento con un alto sentir religioso que caracteriza a esta región del país; por eso, diversas agrupaciones religiosas hacen un llamado para recobrar el verdadero sentido de la navidad y promover las tradiciones que identifican este tiempo de esperanza.
Los villancicos, las posadas y los desfile de navidad son parte de las expresiones que marcan la tradición de estas festividades después del inicio del "Adviento", que es el espacio que la iglesia ofrece para la reflexión y la preparación espiritual que debe seguirse antes de la celebración de la navidad.
La señora Lucinda de Centella, quien durante años ha tratado de mantener este espíritu navideño en la comunidad de El Rosario, manifestó que hoy la vivencia de la navidad está siendo muy distorsionada por el movimiento comercial de esta época, por lo que muchos niños parecen estar más emocionados con los juguetes que le traerá Santa que por el nacimiento del niño Jesús.
Recordó que en su época de niña, la navidad se vivía con sencillez, las muñecas se hacían con "tuzas de maíz" y los vestidos los confeccionaban ellas mismas, mientras que juntos jugaban a los "cocinaditos" y en las casas se colocaban faroles anunciando la cercanía del nacimiento del niño Jesús en medio del seno familiar.
Sostuvo que esta es una fiesta de mucha religiosidad y tradición y las prácticas que motivaban que los niños se vistieran de pastorcitos, de José y María y salieran a pedir "posada" se han ido perdiendo fuerza con el paso de los años, por lo que hay una lucha por mantener estas manifestaciones que ayudan a entender la Navidad.
Indicó que en su comunidad como en otros sectores de Chitré se esfuerzan por seguir con estas actividades, promover las celebraciones navideñas desde el Adviento hasta los festivales de villancicos, las veladas navideñas, las posadas y la caravana de reyes magos como una manera de preservar estas costumbres heredadas.
De acuerdo a la señora Centella, la respuesta de la población no es la misma, debido a que hoy están siendo bombardeados por las campañas publicitarias del comercio; además, en las familias no siempre se promueven los verdaderos valores de las fiestas navideñas, porque parecen estar más preocupadas por pintar y arreglar las casas que por participar de una posada.
Sobre el tema, el sacerdote Francisco Iturbe animó a los lugareños a mirar más allá de las atracciones comerciales y materiales que se promueven mucho para estos días y tratar de orientar el nacimiento de Jesús hacia un verdadero cambio interior que redunde en acciones solidarias y concretas en las diversas comunidades.
Explicó que hay que tener cuidado con la comercialización de la época e hizo un llamado a la unión familiar.