A pocos minutos de la ciudad de Santiago, se encuentra la Reserva Forestal conocida como Coloncito, que mantiene un ambiente agradable por los árboles de diversos tamaños, un lago natural que atrae la presencia de algunos animales nativos del área, los cuales se ven afectados por la caza indiscriminada del hombre. Todos estos complementos hacen del lugar un atractivo para el turismo interno.
A pesar de que este lugar es una propiedad privada, su propietario Erasmo Sánchez y su familia permiten entrar a los estudiantes, asociaciones cívicas, clubes sociales y toda aquella persona que tiene interés en conocer las especies en peligro de extinción como conejos pintados, muletos, venados, iguanas y otros que se encuentran refugiados y abundan en este bosques para que los observen.
Erasmo Sánchez comentó que inicialmente la reserva era un potrero, pero con los años junto a su familia lo fue reforestando con pinos, cedros, robles, caobas, guayacanes chichicas, bejucos y todo tipo de vegetación nativa que existe en esa área y hasta convertirlo en un refugio para muchas especies que llegan a este lugar.
La intención, según Sánchez, es que las personas visiten Coloncito, vean lo importante que es cuidar y mantener la vegetación, suelos, bosques y fuentes de agua que en muchas partes ya están desapareciendo y vean que hay una biodiversidad de especies en la provincia, que se pueden mantener sin utilizar muchos recursos.
El lugar se encuentra a pocos minutos de la ciudad de Santiago; tiene un ambiente agradable, muy fresco y en las tardes y noches hay una temperatura cálida, eso hace que las personas que lo conocen no quieran retirarse por lo acogedor.