Por más de seis meses unos 10 comerciantes de la economía informal, que venden sus artículos en la avenida Segunda de la ciudad de David, han mostrado su inquietud, pues no cuentan con un tanque de basura en buenas condiciones para depositar los desechos sólidos.
Al parecer, los amigos de lo ajeno, afectados por la "fiebre del hierro y el acero", hurtaron la parte de abajo del tanque. En la actualidad, las personas que pasan por este lugar tiran la basura sin percatarse que en la parte inferior los desechos caen en la acera.
Los buhoneros expresaron que hace pocos días, en horas de la mañana encontraron desperdicios orgánicos en el suelo, que expelían mal olor. Razón por la cual llamaron a los funcionarios del Departamento de Sanidad del Ministerio de Salud y a las autoridades municipales para que tomen cartas en el asunto.
Ahora esperan una respuesta, ya que consideran que una ciudad, como David, que tiene un importante incremento económico debe ir de la mano con el ornato y aseo.
Además, muchas veces los clientes interesados en comprar una revista o cualquier otro artículo personal, prefieren irse para otro lugar porque la imagen que presenta el área no es la más adecuada. Esto afecta sus negocios, lo que trae consigo que perciban bajos ingresos económicos. La situación es peor cuando llueve, debido a que la basura es arrastrada por el agua hasta sus puestos de venta.