En el lago de Coloncito hay peces como guapotes, sardinas, sargentos, tortugas, camarones, róbalos y otros que se observan en las orillas comiendo lo que cae al agua. Aquí llegan aves migratorias que se posan por varios días y luego alzan vuelos y se van, dijo Erasmo Sánchez.
Sánchez dijo que es ecologista natural y desde niño le gustó cuidar y observar a los animales sobre todo a los silvestres, indicando que a este lugar le aparecen cientos de aves algunas no conocidas por él, pero otras como guichichis , patos salvajes y otras hasta migratorias que a los pocos días desaparecen pero que se prohíbe cazarlas.
La reserva forestal es concurrida por estudiantes de diversas escuelas que realizan excursiones o paseos, universidades para observar las especies en extinción que buscan refugios y observadores que realizan investigaciones científicas.
Está prohibida la caza de cualquier tipo de animales, cortar árboles o ensuciar, es lo único que pido a las personas que visitan a Coloncito, expresó Erasmo Sánchez.
Este lugar se está convirtiendo de acuerdo al propietario, en un centro de atracción turística por la cantidad de personas que diariamente llegan a visitarlo.