Elección para la compra del pavo. Si lo compra entero debe ser con pechugas y piernas redondeadas, su piel debe ser blanquecina con un ligero tono amarillo cremoso, jugosa, pero no húmeda.
Antes de cocinar el pavo es importante enjuagar su cavidad bajo el chorro de agua fría para extraer cualquier resto de sangre o humedad que puedan contener bacterias. Una vez lavado, séquelo con papel toalla y retire los restos de pulmones con unas pinzas.
Para que el pavo conserve su forma bonita durante la cocción, los muslos y alas deben atarse antes de ponerlo a cocer. Puede hacerlo con unas brochetas de metal o con una aguja grande de atar y con hilo pabilo.