Aquellos tiempos en que se consideraba que no había lugar más seguro que el hogar, parecen haber quedado en el pasado.
Y es que ya ni en la propia casa nadie está seguro, pues son varios los casos en que los asesinos han ido a buscar a las víctimas en la intimidad de las viviendas.
En horas de la tarde del viernes, un joven de 22 años fue asesinado en momentos en que se encontraba cenando en su casa en el área de Don Bosco, Veranillo, en el distrito de San Miguelito.
Dos sujetos sin mediar palabra irrumpieron en la vivienda y asesinaron de cuatro disparos a Jonathan Mosquera.
Mosquera recibió un disparo en la tetilla izquierda y tres más en la espalda, todo esto frente a la atemorizada mirada de su concubina.
La víctima fue llevada de urgencias a la Policlínica Manuel María Valdés de Paraíso, pero falleció en el lugar.