Las luces multicolores en la decoración navideña ya no alumbran con la misma intensidad de antaño, pues el alto costo de la vida ha llevado a los panameños a ser más comedidos al momento de adornar.
Fray Richard Godoy, un cura nacido en el barrio de El Chorrillo y que utiliza la música reggae como instrumento para llevar su mensaje de paz y esperanza, afirma que este año, en comparación con los anteriores, las casas y avenidas están menos iluminadas, debido a la situación económica.
Sin embargo, asegura que aún el sentimiento de la Navidad se lleva arraigado en el corazón de los panameños. "Quizás se vea la fachada de una vivienda sin luces, pero en su interior, en lo más íntimo, hay un nacimiento puesto".
A juicio del sacerdote -que realiza funciones en la iglesia La Merced, en el barrio de San Felipe- en Panamá, más que perderse la tradición de la Navidad, se está vaciando el contenido de estas fiestas, que es compartir en familia.
"Vivimos en un país más consumista, sumergido en la inseguridad y violencia. De nada vale tener una casa muy adornada, la refrigeradora llena de comida y tu árbol de Navidad repleto de regalos, si te puedes sentir tan solo, triste y vacío como siempre", comentó.
La Navidad, reiteró el cura, es compartir en familia, con el anciano, con el enfermo recluido en un hospital, con aquel niño que no tiene qué comer.
Instó a los delincuentes a que hagan un alto y que celebren estas fiestas navideñas lejos de la violencia.
En tanto, el sociólogo Raúl Leis coincide en que el factor económico ha incidido en que se vean menos viviendas decoradas, aunque indicó que las luces y adornos no son lo que determina si la tradición está o no desapareciendo.
"Puede haber personas que este año no han adornados sus viviendas como de costumbre, pero predican lo que es el verdadero sentido de la Navidad: compartir, y ser más humildes con el prójimo", señaló.
Evidentemente que el costo de la vida afecta. Los consumidores prefieren recortar gastos innecesarios, que en las necesidades básicas como alimentación, transporte y vestidos, dijo el sociólogo.
AUMENTA LA TRADICION
Juan Antonio Varela, quien tiene 25 años de confeccionar uno de los pesebres más antiguo, espectacular y grande de Panamá, asegura que es cierto que este año hay menos iluminación en las calles, pero que la tradición de hacer los nacimientos en las casas está aumentando.
La confección de arbolitos de Navidad, muñecos de nieve y la imagen de Santa Claus se estaba apoderando de estas fiestas, que son para celebrar el nacimiento del Niño Jesús, sin embargo, ahora es más frecuente ver un pesebre.
Para este año el nacimiento de la familia Varela Samaniego, ubicado en la Avenida Samuel Lewis, tiene más de 8 piezas nuevas de siete pulgadas y media, sin contar con los árboles y casitas.
Este pesebre, que cuenta con más de 450 figuras, estará abierto al público durante todo el mes de diciembre hasta el domingo 11 de enero, desde las 6:00 de la tarde hasta las 11:30 de la noche.