Los moradores de la comunidad de Sangrillo están preocupados, porque el puente colgante que utilizan para llegar hasta sus residencias en la zona bananera del distrito de Barú es una trampa de muerte.
Marisol Caballero, usuaria de este puente, asegura que teme por sus sobrinos, pues no saben el día en que uno de estos niños caiga en el río.