El Real Madrid saboreó de nuevo el triunfo, después de tres derrotas consecutivas, ante un notable Valencia (1-0), que le mantuvo en jaque durante muchas fases del encuentro, y que le permite despedir una fatídica recta final de año con una sonrisa, amarrado todavía a un campeonato que le está resultando áspero.
Juande Ramos consiguió así su primera victoria como técnico madridista en la Liga, no sin angustia porque el equipo merengue, fruto de su desatino, envió el encuentro a un final pleno de incertidumbre.
El conjunto local además tampoco mostró su mejor versión, aparte de Robben, un jugador mayúsculo cuando desborda pero al que todavía le falta elevar el periscopio para atisbar camisetas iguales que la suya.
Los blancos tuvieron un inicio iluminado. Un prodigio en carrera de Robben lo remató a la red Higüaín, con la zurda. Era el minuto tres y el Real Madrid firmaba un inicio prometedor, que resolvía en parte sus urgencias y situaba el encuentro para desempeñar su mejor fundamento, el contragolpe.
Con esta victoria, Real Madrid suma 29 puntos, nueve detrás del Barcelona que juega hoy ante Villarreal.